sábado, febrero 21, 2009

LAS PEQUEÑAS AYUDAS DEL BOTIQUÍN DE MAMÁ

Supongo que a muchos de ustedes, gloriosos productos como CENTRAMINA, BUSTAID, MAXIBAMATO, MINILIP o la excelsa DEXEDRINA SPANSULS no les sonaran absolutamente de nada.
Quizás las segundonas marcas como DELGAMER, SANASMOL, KATOVIT o ANTIOBES tampoco les serán más cercanos.
Pero a los conossieurs, a los amigos de lo químico, ávidos adictos al Vademecum, estos nombres les sonarán a glorias pasadas. Como fabulosos dinosaurios extinguidos por una glaciación inexorable. Ecos de un pasado, como mínimo, acelerado.

Situémonos en la españa nuevaolera de principios de los 80. Muchas ganas de pasarlo bien y nada en los bolsillos. Pero en un rincón del botiquín del baño, brillando con fulgor fatal, un pequeño envase con un minúsculo círculo impreso en el margen superior derecho con un hemisferio vertical blanco y otro negro. Un símbolo que nos indicaba un fin de semana con diversión asegurada. Daba igual lo que fuera. Llevaba el símbolo mágico. Como un Yin Yang de la religión narcótica.


Y, de repente, llegó el crack. El golpe bajo a la facilidad de acceso a las noches sin pegar ojo y aguantando lo que nos echaran. Estábamos demasiado bien acostumbrados a la familiaridad con que la enfermera del ambulatorio nos daba la preciada receta a cambio de un miserable recorte del envase original.
Si. Tenía que acabar. Y acabó.


Dicen que solamente los retrógrados aseguran que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero si nos referimos a las pequeñas ayudas que nos proporcionaba el botiquín de mamá, tengo que considerarme, sinceramente, un carca de pro. Y a mucha honra.

jueves, febrero 12, 2009

EL SECRETO DE LAS RAYAS DE SIGNAL 2: ¡REVELADO!

Si usted es de los que se preguntan porqué el dentífrico sale a rayas de diferentes colores. Si se imaginaba ingeniosos dosificadores de color en la boca del envase y descubrió al finalizar el contenido que ahí no había nada. Si ya pensaba que la ingeniería cosmética le sobrepasaba…
En Chez Pastisset congelamos un tubo y desvelamos el misterio.
A veces la realidad es mucho más sencilla de lo que aparenta.

viernes, febrero 06, 2009

EL GRAN DILEMA UNIVERSAL

martes, febrero 03, 2009

MOTARDS BAJO EL PRISMA DE UNA LOMO LUBITEL 166


Tomé estas instantáneas en Tortosa, en la primavera de 1994, mucho antes de que fuéramos invadidos por la fiebre lomográfica.
Fue mi primera experiencia con película a color y el resultado me dejó gratamente sorprendido. Fotos con una calidez y un tono absolutamente vintage, con el viñeteo clásico de este tipo de cámaras y la textura retro que las caracteriza.


Hasta esa fecha, solamente había utilizado película en blanco y negro con unos resultados, unas veces frustrantes (dobles exposiciones, negativos quemados o subexpuestos) y otras, verdaderamente deslumbrantes. Cuesta creer lo que una caja de plástico y latón de 5.000 pesetas de la época puede llegar a captar y dar de si.
Desde luego no era una Rolleiflex; pero si que podías atreverte a retratar escenas y personajes a ojímetro, siempre con luz diurna, para intentar emular al mismísimo Alberto García-Alix.